El aluminio es ligero y resistente a la corrosión; funciona bien en alturas moderadas y lluvias constantes. Además conviene considerar la variedad de perfiles y anchos disponibles, pues los ruidos de lluvia y la eficiencia del drenaje pueden variar según el formato y la pendiente.
El acero galvanizado ofrece mayor rigidez y costo menor, pero requiere mantenimiento frente a salinos y humedad. En climas costeros se recomienda revisar las fijaciones y las juntas cada año.
Cobre y alternativas de bajo mantenimiento
El cobre ofrece durabilidad excepcional, pero su precio es elevado y puede requerir selladores específicos para evitar pátinas. Alternativas como resinas o composite pueden ofrecer buena resistencia a la sal y menos mantenimiento.
En escenarios de costa, elige tornillería de acero inoxidable o galvanizado, y evita uniones blandas que absorben humedad. Protege juntas con selladores compatibles con el material y revisa cada año.
Qué hacer en instalación en costeros
En escenarios de costa, elige tornillería de acero inoxidable o galvanizado, y evita uniones blandas que absorben humedad. Protege juntas con selladores compatibles con el material y revisa cada año.
La proximidad al mar o al ambiente urbano con salitre favorece materiales más resistentes a la corrosión y a las vibraciones. Además, conviene revisar anualmente los tornillos y las juntas para evitar filtraciones.