La pendiente de una canaleta debe permitir que el agua fluya hacia la bajante sin estancarse. En general, se recomienda una caída de entre 0,5% y 2% por tramo, lo que equivale a 5 a 20 mm por metro. La elección depende del ancho y del material.
Para medirla con precisión, se recomienda instalar una regla de nivelación en el borde superior de la canaleta y revisar la línea de teja o el punto de salida hacia la bajante. En jaulas largas, conviene verificar con un nivel láser o una plomada para evitar errores.
Materiales y herramientas necesarias
Los materiales más comunes son aluminio, acero galvanizado y cobre. Elige acero galvanizado cuando el clima sea muy húmedo y en zonas con salinidad elevada, como cerca del mar. El aluminio ofrece ligereza y resistencia a la corrosión, mientras que el cobre ofrece durabilidad excepcional pero a un costo mayor. Además conviene considerar la variedad de perfiles y anchos disponibles, pues los ruidos de lluvia y la eficiencia del drenaje pueden variar según el formato y la pendiente.
Entre herramientas, usa nivel de burbuja, cinta métrica, separadores de canaleta y tornillería adecuada. Para medir la pendiente en el campo, una regla de 1–2 m es práctica, y un tramo de manguera con agua ayuda a verificar que el agua fluye sin atascos.
Procedimiento de instalación básico
Comienza colocando una guía de alineación en el borde del canalón para que toda la línea esté recta. Asegura los soportes cada 60 a 80 cm, según el peso y el ancho de la canaleta, para evitar movimientos con viento y lluvia.
Conecta tramos, aplica la junta adecuada y revisa que las uniones no presenten filtraciones. Finaliza con las pendientes verificando el drenaje hacia la bajante y limpia las canaletas para retirar hojas y sedimentos.